Seguridad, límites y crisis
Un chatbot puede ofrecer conversación o información general en un momento puntual, pero no está preparado para atender una crisis, no puede valorar si estás en peligro y no actúa si lo estás. Este tema reúne las guías sobre uso prudente, señales de que conviene hablar con una persona, formas de dependencia emocional y qué hacer si una respuesta te preocupa o te hace sentir peor.
La idea central es que la herramienta no sustituye a nadie: si el malestar es intenso, se prolonga o afecta a tu día a día, lo adecuado es pedir ayuda humana. También reunimos aquí situaciones frecuentes, como usarlo para desahogarse, mientras se espera una cita o entre sesiones de terapia, con preguntas para hablarlo con tu profesional. Todo se explica con un tono sereno y sin culpabilizar a nadie por usar estas herramientas.
Si estás en crisis o piensas en hacerte daño, llama ahora al 024 (atención a la conducta suicida, gratuito, 24 horas) o al 112 si hay un peligro inmediato. Para cualquier otra duda sobre cómo te sientes, acude a tu médico de familia o centro de salud, o a un psicólogo colegiado. Esta web es informativa y no ofrece atención psicológica ni diagnósticos.
Por dónde empezar
Orden de lectura recomendado: cada pieza termina con un enlace a la siguiente.
- Guía práctica Cómo usar un chatbot con prudencia si decides hacerlo
Hábitos de uso prudente de un chatbot cuando hablas de emociones: límites de tiempo, qué no contar, cómo contrastar y cuándo parar, sin sustituir a… - Guía práctica Cuándo dejar el chatbot y buscar ayuda humana
Guía sobre cuándo pasar de una herramienta de IA a una persona: recursos oficiales (024, 112), centro de salud y psicólogo colegiado, sin… - Guía práctica Señales de dependencia emocional de un chatbot y cuándo hablar con una persona
Preguntas para observar tu propio uso de un chatbot y detectar si empieza a ocupar el lugar de otras relaciones, y cuándo conviene hablar con una…
Guías prácticas
Qué hacer y qué comprobar, paso a paso.
Explicaciones
Qué dicen la evidencia y la norma, con sus fuentes.
Situaciones
Casos concretos con sus primeros pasos prudentes.
Datos con fuente relacionados
Hechos verificados de la sección de datos, cada uno con su fuente, su fecha de revisión y su cautela.
- La línea 024 de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad es un servicio de alcance nacional, gratuito, confidencial y disponible las 24 horas del día, los 365 días del año. (ver el dato psi-001 · Ministerio de Sanidad - Línea 024)
- Según el Ministerio de Sanidad, la línea 024 ofrece contención emocional mediante escucha activa, recomienda contactar con los servicios sanitarios del SNS y deriva al 112 si aprecia una emergencia; en emergencia vital inminente se puede llamar directamente al 112. (ver el dato psi-002 · Ministerio de Sanidad - Línea 024)
- El Ministerio de Sanidad indica que la línea 024 no pretende reemplazar ni ser alternativa a la consulta presencial con un profesional sanitario cuando esta sea necesaria. (ver el dato psi-003 · Ministerio de Sanidad - Línea 024)
- Decálogo oficial (Ministerio de Sanidad): 1 evaluar la necesidad de publicar; 2 evitar el sensacionalismo; 3 incluir recursos de ayuda (024, 112); 4 aportar datos y fuentes fiables; 5 no revelar método ni lugar; 6 no simplificar las causas; 7 desmentir mitos; 8 prudencia con la actualidad y las redes; 9 ofrecer un mensaje de esperanza; 10 fomentar la comunicación preventiva. (ver el dato psi-008 · Ministerio de Sanidad - Decálogo de recomendaciones para profesionales en la comunicación responsable sobre el suicidio)
- El Decálogo afirma que hablar del suicidio de manera responsable no incita a cometerlo y que puede abrir espacios para la prevención y la búsqueda de ayuda; indica también que el suicidio no suele ser un acto impulsivo e imprevisible. (ver el dato psi-011 · Ministerio de Sanidad - Decálogo de recomendaciones para profesionales en la comunicación responsable sobre el suicidio)
- La OMS (con la IASP) publicó en septiembre de 2023 la actualización de «Preventing suicide: a resource for media professionals», que subraya que los relatos de superación de una crisis suicida pueden asociarse a menos suicidios y amplía el apartado sobre medios digitales y redes sociales. Cautela: Resumen de la ficha de publicación de la OMS; no se leyó el documento completo. (ver el dato psi-012 · OMS - Preventing suicide: a resource for media professionals, update 2023)
- La AEPD señala que no hay garantías de que la información proporcionada por un chatbot sea correcta y que, según el sistema, puede producir daño emocional, desinformación o inducir a engaño; recomienda limitar los datos personales que se exponen. (ver el dato psi-045 · AEPD - Recomendaciones para usuarios en la utilización de chatbots con inteligencia artificial)
Términos del glosario
Crisis Línea 024 112 Conducta suicida Contención emocional Derivación Dependencia emocional Complacencia del modelo Comunicación responsable Salvaguarda
Información general, no consejo clínico: esta página no sustituye a un profesional ni valora tu caso. Si estás en crisis o piensas en hacerte daño, llama al 024 (gratuito, 24 h) o al 112 en una emergencia. Para valorar cómo te sientes, acude a tu médico de familia o centro de salud o a un psicólogo colegiado. Las normas cambian: más en Normativa y evidencia.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si me siento mal mientras hablo con un chatbot?
Para un momento y habla con una persona. Si estás en crisis o piensas en hacerte daño, llama al 024 (gratuito, 24 horas) o al 112 en una emergencia. Un chatbot no puede detectar con fiabilidad si estás en peligro.
¿Es malo usar un chatbot para desahogarme?
No hay una respuesta única. Puede servir como apoyo puntual si se tienen claros sus límites, pero no sustituye a las personas de tu entorno ni a un profesional. Las guías de este tema explican qué mirar y cuándo dar el paso de hablar con alguien.
¿Cuándo conviene buscar ayuda profesional?
Cuando el malestar es intenso, se prolonga, afecta a tu día a día o aparecen pensamientos de hacerte daño. No hace falta que sea grave: puedes pedir cita con tu médico de familia o con un psicólogo colegiado.