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Esta web es informativa: no ofrece atención psicológica, no da diagnósticos ni sustituye a un profesional. No es un chatbot ni un servicio de consulta. Para valorar cómo te sientes, acude a tu médico de familia o centro de salud o a un psicólogo colegiado; en una crisis, al 024 o al 112. Las normas y los recursos cambian: comprueba la fuente y su fecha.
Última revisión: · La normativa y los recursos de ayuda cambian: así actualizamos y corregimos

Cómo hablar con un adolescente sobre el uso de chatbots sin convertirlo en un interrogatorio

Resumen en 30 segundos. Hablar con un adolescente sobre chatbots funciona mejor como una conversación de curiosidad que como una inspección. La AEPD recuerda que «un chatbot no es un juguete» y que los menores no deberían usarlo sin supervisión, pero supervisar no es lo mismo que espiar: esta guía propone preguntas, acuerdos y señales de alerta sin vigilancia invasiva.

Aviso: Información general y divulgativa: no sustituye la atención de un profesional sanitario ni es consejo clínico, diagnóstico o tratamiento. Ante dudas sobre tu salud o la de otra persona, consulta con tu médico de familia o con un psicólogo colegiado.

Para quiénPara madres, padres y tutores con hijos de entre 12 y 17 años que sospechan o saben que usan chatbots de IA, también para hablar de cómo se sienten, y que no quieren ni prohibir a ciegas ni mirar el móvil a escondidas.
Tiempo estimadoUna conversación inicial de 20 a 30 minutos, más pequeños seguimientos de pocos minutos a lo largo de las semanas
TemaFamilias y menores
CategoríaFamilias, menores y personas mayores

Paso a paso

  1. Prepara tu propia postura antes de hablar
    Antes de abrir el tema, aclara qué te preocupa de verdad: la privacidad, el tiempo que pasa conectado, que reciba respuestas erróneas o que use el chatbot como único confidente. La AEPD advierte de que no hay garantías de que lo que responde un chatbot sea correcto y de que, según el sistema, puede producir daño emocional, desinformación o inducir a engaño. Anota dos o tres preocupaciones concretas y evita ir con un sermón preparado. Si llegas con curiosidad genuina, tu hijo o hija lo notará y bajará la guardia.
  2. Elige el momento y el tono
    Busca un momento tranquilo y sin pantallas delante, como un trayecto en coche o un paseo, y no justo después de una discusión ni cuando haya prisa. Empieza por algo neutro: pregunta si en clase o entre amistades se usan estos programas y para qué. Evita frases que suenen a acusación, como «he visto que...». Si el adolescente siente que habla con alguien que quiere entender y no castigar, es más probable que cuente cómo lo usa de verdad y no solo lo que cree que quieres oír.
  3. Pregunta por el uso real con curiosidad
    Pide que te enseñe para qué lo usa, igual que le pedirías que te explicara un videojuego. Pregunta qué cosas le resultan útiles, cuáles le parecen raras y si alguna vez una respuesta le ha parecido equivocada. Evita pedir que te muestre conversaciones privadas: no es necesario para entender el uso y puede romper la confianza. Fíjate en si lo emplea para tareas, para pasar el rato o para hablar de lo que le preocupa, porque cada uso merece una conversación distinta.
  4. Explica en sencillo qué es y qué no es
    Un chatbot es un programa que genera textos que parecen conversación, pero no entiende a la persona como lo haría un amigo o un profesional y puede equivocarse con total aplomo. El Reglamento europeo de IA, en su artículo 50, prevé que quien interactúa con un sistema de IA esté informado de ello, salvo que sea evidente. Explícalo sin tecnicismos: no tiene criterio clínico, no te conoce y no puede acudir si algo va mal. Que lo sepa no significa que deba dejar de usarlo, sino usarlo con ojo.
  5. Acordad juntos unas pocas reglas de datos
    En vez de imponer una lista larga, pactad dos o tres normas fáciles de recordar. La AEPD recomienda limitar los datos personales que se exponen y comprobar que el servicio tenga política de privacidad con el responsable identificado. Traducido: no escribir nombre completo, dirección, centro educativo ni fotos propias o de otras personas, y no compartir detalles íntimos de su salud. Recuerda también que en España, según la LOPDGDD, a partir de los 14 años el menor puede consentir el tratamiento de sus datos, por lo que conviene que entienda a qué da su permiso.
  6. Deja claro que hay personas a las que acudir
    El mensaje central es que un chatbot puede ser una herramienta, pero que las preocupaciones serias se hablan con personas. Dile con claridad que puede contarte cualquier cosa sin miedo a un castigo y menciona otras figuras posibles: un familiar de confianza, el orientador del centro, el médico de familia o un psicólogo colegiado. Habla del tema de forma serena: el Ministerio de Sanidad indica que hablar de forma responsable del suicidio no incita a cometerlo y puede abrir espacios para pedir ayuda. Repite el mensaje cada cierto tiempo, sin dramatizar.

Qué esperar

Lo habitual es que la primera conversación sea corta y algo torpe; es normal. Si logras que tu hijo o hija te cuente en términos generales para qué lo usa y que acepte uno o dos acuerdos, ya es un buen resultado. No esperes que todo quede resuelto en una sola charla: se trata de abrir un canal que siga abierto, y de que sepa a quién acudir si algo le preocupa.

Cómo comprobarlo

  • Comprueba que el adolescente ha podido explicar con sus palabras para qué usa estos programas, sin cambiar de tema ni cerrarse.
  • Revisa que los acuerdos sobre datos personales sean pocos, claros y los recuerde sin leerlos.
  • Confirma que sabe a qué persona concreta puede acudir si una conversación con un chatbot le inquieta.
  • Contrasta tus normas con las recomendaciones de la AEPD para usuarios de chatbots antes de hacerlas definitivas.

Errores comunes

  • Empezar con una prohibición o un reproche, lo que cierra la conversación y empuja a usarlo a escondidas.
  • Exigir leer sus conversaciones privadas como condición para dejarle usar el programa.
  • Dar por hecho que un chatbot es inocuo porque «solo es un programa» o, al contrario, tratarlo como un peligro absoluto.
  • Hablar una sola vez del tema y no volver a preguntar cómo va.

Riesgos y límites

Esta guía es información general y no sustituye la valoración de un profesional. No permite decidir si un hijo tiene un problema de salud mental ni qué hacer ante uno. Si observas cambios persistentes en su ánimo, aislamiento, abandono de actividades o comentarios que te preocupen, pide cita con el médico de familia o con un psicólogo colegiado. Las recomendaciones de la AEPD se dirigen a usuarios en general y no son un protocolo familiar cerrado. Si tú o alguien de tu entorno atraviesa un momento de crisis: «No estás solo/a. Si necesitas apoyo emocional por ideación suicida, llama al 024. En caso de emergencia contacta con el 112».

Información general, no consejo clínico: esta página no sustituye a un profesional ni valora tu caso. Si estás en crisis o piensas en hacerte daño, llama al 024 (gratuito, 24 h) o al 112 en una emergencia. Para valorar cómo te sientes, acude a tu médico de familia o centro de salud o a un psicólogo colegiado. Las normas cambian: más en Normativa y evidencia.

Preguntas frecuentes

¿Debo mirarle el móvil para saber qué conversa con un chatbot?

No es necesario ni recomendable como norma. La AEPD pide supervisión de los menores, pero supervisar se parece más a interesarse, acordar reglas y estar disponible que a vigilar en secreto. Revisar a escondidas suele dañar la confianza, que es precisamente lo que protege.

¿A qué edad puede un menor aceptar él mismo las condiciones de un servicio?

En España, según el artículo 7 de la LOPDGDD, el tratamiento de datos de un menor puede basarse en su consentimiento si es mayor de catorce años; por debajo, hace falta el de quien ejerce la patria potestad o tutela. Conviene que lo entiendan juntos.

¿Y si mi hijo dice que habla con el chatbot cuando se siente mal?

No lo juzgues y agradece que te lo cuente. Pregunta cómo se siente y recuérdale que las personas pueden acompañarle mejor. Si el malestar persiste, consulta con el médico de familia o un psicólogo colegiado. En una crisis, el 024 está disponible las 24 horas.

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Datos con fuente relacionados

Hechos verificados del tema que se relacionan con esta pieza; cada uno tiene su fuente, su fecha y su cautela.

  • La AEPD advierte en sus recomendaciones sobre chatbots con IA que «un chatbot no es un juguete» y que no se debe permitir su uso a menores a cargo sin supervisión. (ver el dato psi-044 · AEPD - Recomendaciones para usuarios en la utilización de chatbots con inteligencia artificial)
  • El 14 de julio de 2025 la Comisión Europea publicó directrices sobre protección de menores en línea (art. 28 de la Ley de Servicios Digitales) que recomiendan establecer salvaguardas en los chatbots de IA integrados en plataformas en línea. Cautela: Las directrices se dirigen a plataformas en línea; no se leyó el texto íntegro. (ver el dato psi-047 · Comisión Europea - Guidelines on protection of minors (DSA art. 28))
  • La AEPD señala que no hay garantías de que la información proporcionada por un chatbot sea correcta y que, según el sistema, puede producir daño emocional, desinformación o inducir a engaño; recomienda limitar los datos personales que se exponen. (ver el dato psi-045 · AEPD - Recomendaciones para usuarios en la utilización de chatbots con inteligencia artificial)

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