Ayuda urgente
Esta web es informativa: no ofrece atención psicológica, no da diagnósticos ni sustituye a un profesional. No es un chatbot ni un servicio de consulta. Para valorar cómo te sientes, acude a tu médico de familia o centro de salud o a un psicólogo colegiado; en una crisis, al 024 o al 112. Las normas y los recursos cambian: comprueba la fuente y su fecha.
Última revisión: · La normativa y los recursos de ayuda cambian: así actualizamos y corregimos

Chatbots de bienestar: madre o padre de un adolescente

Si tienes un hijo o una hija adolescente, es probable que sepa de estos programas y que alguna vez los haya probado. Esta página da información para hablar en familia y para saber qué comprobar; no valora el estado de tu hijo ni sustituye al pediatra, al médico de familia o a un psicólogo colegiado. Si hay riesgo para su vida, llama al 024, que atiende las 24 horas, o al 112 en una emergencia.

Guías prácticas con más utilidad

Una rutina de ejemplo

Lunes: pregunta sin agobiar cómo van las cosas. Martes: revisad juntos los ajustes de privacidad de las aplicaciones que usa. Miércoles: comentad qué es una respuesta incorrecta de la IA con algún ejemplo. Jueves: comprueba que sabe a quién acudir en el centro educativo. Viernes y fin de semana: un rato juntos sin pantallas. Si tienes dudas, el pediatra y el 024 están disponibles.

Casos habituales

Lo descubre por casualidad

Un padre ve en el móvil de su hija una conversación con un programa en la que cuenta que lo está pasando mal. En lugar de reñirla, le dice que le alegra que pueda hablar, que él también quiere escucharla y que, si sigue mal, pedirán cita con su médico. Ella acepta ir al centro de salud.

Las preguntas sobre datos

Una madre se sienta con su hijo de quince años y leen juntos la política de privacidad de una aplicación. Descubren que no queda claro cuánto tiempo se guardan las conversaciones. Acuerdan que no contará datos identificativos y que le preguntará a ella cualquier duda.

Una respuesta desacertada

Un adolescente comenta que el chatbot le dijo algo que no le cuadraba sobre un tema de salud. Su madre le propone comprobarlo en la web de un organismo oficial y llevar la duda al médico. Él comprueba que el programa se había equivocado y aprende a contrastar lo que lee.

Buenas prácticas

  • Habla del tema con curiosidad y sin reproches: pregunta para qué lo usa, qué le aporta y qué cuenta; si se siente juzgado, es más probable que lo oculte y que no te pida ayuda cuando la necesite.
  • Explícale que un chatbot no es una persona ni un profesional, que puede equivocarse y que no debe compartir datos personales, fotos o información de otras personas.
  • Revisad juntos la política de privacidad y la edad mínima que exige el servicio; recuerda que en España el menor puede consentir el tratamiento de sus datos desde los catorce años y que por debajo de esa edad lo hace quien ejerce la patria potestad.
  • Asegúrale que, si algo le agobia, siempre puede hablar contigo o con otro adulto de confianza, y que el centro de salud y el centro educativo son vías de ayuda reales.

Errores que conviene evitar

  • Prohibirlo sin conversar, lo que puede llevar al adolescente a usarlo a escondidas y a no contarte nada si algo sale mal.
  • Dar por hecho que, por ser un programa y no una persona, no entraña ningún riesgo, cuando puede dar respuestas inexactas o recoger datos personales.
  • Interpretar el uso del chatbot como prueba de que tu hijo está mal, o como prueba de que está bien, sin hablar con él ni consultar a un profesional si hay motivos de preocupación.

Preguntas frecuentes

¿Es seguro que mi hijo adolescente use un chatbot para hablar de sus problemas?

No hay garantías. La AEPD advierte de que un chatbot no es un juguete y de que su uso por menores debe supervisarse. Puede dar información errónea o recoger datos personales. Lo más útil es hablar en familia y recordarle que existe ayuda humana.

¿Qué hago si mi hijo me dice que prefiere hablar con el chatbot que conmigo?

Escucha sin enfadarte: puede ser más cómodo para él, no más útil. Pregúntale qué echa de menos al hablar contigo y ofrécele otras vías, como su centro de salud o un psicólogo colegiado. Si hay riesgo, llama al 024 o al 112.

Primeros pasos en tres días

  1. Día 1: guarda el 024 y el 112 y lee una guía introductoria para tener claro qué puede y qué no puede hacer un chatbot.
  2. Día 2: repasa la lista de comprobación con la herramienta que tengas en mente; se calcula en tu navegador y no guarda nada.
  3. Día 3: lee «Chatbots y menores: guía para familias» y decide con calma si el uso tiene sentido para ti; ante cualquier duda sobre cómo te sientes, habla con un profesional.

Información general, no consejo clínico: esta página no sustituye a un profesional ni valora tu caso. Si estás en crisis o piensas en hacerte daño, llama al 024 (gratuito, 24 h) o al 112 en una emergencia. Para valorar cómo te sientes, acude a tu médico de familia o centro de salud o a un psicólogo colegiado. Las normas cambian: más en Normativa y evidencia.

Fuentes para profundizar

Más: normativa y evidencia · situaciones · ayuda urgente.

Esta web es informativa e independiente: no vende productos, no usa enlaces de afiliado, no recomienda ni valora chatbots concretos, no recoge datos de salud y no garantiza resultados.