Ayuda urgente
Esta web es informativa: no ofrece atención psicológica, no da diagnósticos ni sustituye a un profesional. No es un chatbot ni un servicio de consulta. Para valorar cómo te sientes, acude a tu médico de familia o centro de salud o a un psicólogo colegiado; en una crisis, al 024 o al 112. Las normas y los recursos cambian: comprueba la fuente y su fecha.
Última revisión: · La normativa y los recursos de ayuda cambian: así actualizamos y corregimos

Chatbots de bienestar: responsable de recursos humanos

Si te corresponde decidir qué ofrecer a la plantilla en materia de bienestar, un chatbot puede parecer una opción atractiva por coste y disponibilidad. Esta página recoge información para valorarlo con rigor: normativa, privacidad y límites. No es asesoramiento jurídico ni clínico, no recomienda ninguna herramienta y no sustituye al servicio de prevención, al delegado de protección de datos ni a la atención profesional. Ante una crisis, recuerda el 024 y el 112.

Guías prácticas con más utilidad

Una rutina de ejemplo

Lunes: revisa con el delegado de protección de datos las herramientas en estudio. Martes: pide al proveedor la política de privacidad y la información sobre los datos. Miércoles: consulta al servicio de prevención. Jueves: prepara una comunicación a la plantilla sobre límites y recursos de ayuda. Viernes: documenta las decisiones tomadas y las dudas pendientes.

Casos habituales

La propuesta del proveedor

Una responsable de personas recibe la oferta de una herramienta de bienestar para toda la plantilla. Antes de contestar pide la política de privacidad y pregunta quién accede a los datos. El proveedor no concreta. Ella decide aplazar la decisión y consultar al delegado de protección de datos.

El informe agregado

Una empresa quiere un informe del uso de la herramienta. Su asesor le recuerda que no debe poder identificarse a nadie y que inferir emociones en el trabajo está prohibido salvo excepciones. Deciden pedir solo cifras de uso totales y por escrito.

La comunicación a la plantilla

Un equipo de personas prepara un mensaje que presenta la herramienta como voluntaria, explica sus límites y recuerda los recursos humanos disponibles: servicio de prevención, médico de familia, psicólogo colegiado y el 024 en caso de crisis.

Buenas prácticas

  • Antes de contratar o promover una herramienta, pide a su proveedor la política de privacidad, la información sobre quién accede a los datos y confirma que el empleador no puede ver conversaciones individuales.
  • Recuerda que el Reglamento de IA prohíbe los sistemas que infieren las emociones en el trabajo, salvo por motivos médicos o de seguridad, y que exige un nivel suficiente de alfabetización en IA a quienes los operan.
  • Consulta al delegado de protección de datos sobre si es necesaria una evaluación de impacto y cuál es la base jurídica del tratamiento de datos de salud, que tiene protección reforzada en el RGPD.
  • Presenta cualquier herramienta como complemento voluntario, nunca como sustituto del servicio de prevención ni de la atención profesional, e informa a la plantilla de cómo acceder a ayuda humana y al 024.

Errores que conviene evitar

  • Ofrecer una herramienta de bienestar sin haber leído qué datos recoge ni quién puede acceder a ellos, lo que puede generar desconfianza y riesgos jurídicos.
  • Presionar de forma directa o indirecta para que la plantilla la use, o medir resultados individuales de bienestar a partir de sus conversaciones.
  • Considerar que ofrecer un chatbot cumple las obligaciones de la empresa en materia de prevención de riesgos y salud en el trabajo.

Preguntas frecuentes

¿Puede la empresa conocer lo que sus empleados cuentan a la herramienta?

No debería, salvo base legal clara y con información previa. Los datos de salud tienen protección reforzada en el RGPD. Exige por escrito qué datos recibe la empresa, si son agregados y anónimos, y consulta al delegado de protección de datos antes de ofrecerla.

¿Sustituye un chatbot a un servicio de apoyo psicológico?

No. Un chatbot no es atención sanitaria ni sustituye a los servicios de prevención o a un profesional. Si se ofrece, que sea voluntario y complementario, con información clara sobre sus límites y sobre recursos humanos como el 024, la atención primaria y los psicólogos colegiados.

Primeros pasos en tres días

  1. Día 1: guarda el 024 y el 112 y lee una guía introductoria para tener claro qué puede y qué no puede hacer un chatbot.
  2. Día 2: repasa la lista de comprobación con la herramienta que tengas en mente; se calcula en tu navegador y no guarda nada.
  3. Día 3: lee «Cómo evaluar una aplicación de bienestar emocional» y decide con calma si el uso tiene sentido para ti; ante cualquier duda sobre cómo te sientes, habla con un profesional.

Información general, no consejo clínico: esta página no sustituye a un profesional ni valora tu caso. Si estás en crisis o piensas en hacerte daño, llama al 024 (gratuito, 24 h) o al 112 en una emergencia. Para valorar cómo te sientes, acude a tu médico de familia o centro de salud o a un psicólogo colegiado. Las normas cambian: más en Normativa y evidencia.

Fuentes para profundizar

Más: normativa y evidencia · situaciones · ayuda urgente.

Esta web es informativa e independiente: no vende productos, no usa enlaces de afiliado, no recomienda ni valora chatbots concretos, no recoge datos de salud y no garantiza resultados.